PAH granollers

Plataforma Afectats per la Hipoteca

La dación en pago que ha movilizado a toda España

Deixa un comentari

José Antonio, a la imagen el único que no lleva la careta. La PAH ha ocupado varias veces las oficinas del Banco Popular para exigir que le concedan la dación en pago.

José Antonio, a la imagen el único que no lleva la careta. La PAH ha ocupado varias veces las oficinas del Banco Popular para exigir que le concedan la dación en pago.

EL DIARIO

Decenas de plataformas de afectados por la hipoteca de todo el Estado se han encerrado en sucursales del Banco Popular para pedir la dación en pago para un vecino de Sant Boi de Llobregat (Barcelona)

El caso de José Antonio Gómez, en paro desde hace cuatro años y afectado por una hipoteca multidivisas, moviliza a los activistas de las PAH catalanas desde hace meses para buscarle una solución

Pagar 100.000 euros, perder dos casas y aún deber 120.000 euros. Es lo que le está a punto de pasar a José Antonio Gómez, un vecino de Sant Boi de Llobregat (Barcelona), que lleva cuatro años en el paro, si no consigue la dación en pago. El Banco Popular, que le vendió una hipoteca multidivisas, se niega a otorgarsela y así dar la deuda por saldada. La modalidad de crédito multidivisas hizo aumentar el precio de la hipoteca de José Antonio de 390.000 a 590.000, una cantidad que no puede pagar, ya que no tiene ingresos, y que tampoco cubrirá con la apropiación por parte del banco del piso en cuestión y de otro que tenía en propiedad.

Para conseguir la dación, las PAH catalanas se han movilizado en los últimos meses varias veces ocupando sucursales y negociando con interlocutores de la entidad. Pero vista la falta de acuerdo, y después que los Mossos d’Esquadra les desalojaran hace dos semanas de una sucursal del banco en Barcelona, esta vez la respuesta ha sido a nivel estatal. Decenas de plataformas de toda España, desde Cáceres a La Rioja, desde Burjassot a Lanzarote, desde Málaga a Navarra, han ocupado sedes del Banco Popular en todo el Estado. La acción coordinada y masiva de todas lasplataformas ha servido además para denunciar “la estafa de las multidivisas”, unas hipotecas consideradas productos tóxicos en distintas sentencias, según la PAH.

Todo empezó hace unos años, cuando José Antonio compró un apartamento con su pareja de entonces. Ya era propietario de un piso más pequeño –que terminó de pagar en 2007– y que trató, sin éxito, de vender. “Pero en el Banco Popular me dijeron que no me preocupara y me financiaron la totalidad del nuevo piso”, explica. Trabajaba en una empresa del sector del metal y tenía ingresos fijos. Las cosas se complicaron cuando fue despedido hace cuatro años junto con el resto de sus compañeros. Tiempo después, se separó de su mujer. Y, cuando se quedó sin paro, ya no podía pagar las cuotas que habían pasado de 1.300 a 2.300 euros mensuales. Peor para José Antonio: su primer piso sirvió de garantía para el crédito. Y el implacable mecanismo hipotecario le amenaza ahora con la pérdida de los dos pisos, sin que sea suficiente para saldar la deuda.

“El Banco Popular me engañó”, asegura. “Yo era consciente que las cuotas podían variar pero no me dijeron que me podía quedar sin casa y con una deuda enorme”, dice. “De haberlo sabido, nunca hubiera firmado la hipoteca”.

Activo en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca desde hace un año y medio, reclama sin cesar una solución para su caso. Desde hace un mes y medio, protesta cada día frente a la oficina central del Banco Popular en el Paseo de Gràcia de Barcelona para pedir la dación en pago. Y estuvo a punto de obtenerla. El pasado 11 de julio, decenas de activistas de la PAH ocuparon una oficina del Banco Popular en la Rambla de Barcelona. El responsable dijo que accedía a la petición de José Antonio pero le dijo que fuera a firmar el documento en el Colegio de Abogados. “Fue un burdo engaño para que saliéramos de ahí”, asegura. Como consequencia, los activistas decidieron permanecer, hasta que los Mossos vinieron a desalojarlos.

A pesar de la posición inflexible del banco, José Antonio tiene una ventaja: el apoyo de miles de activistas en todo el estado. La acción de este viernes, coordinada con una veintena de ciudades, es un ejemplo de ello. En la oficina de la calle Urgell de Barcelona se han concentrado personas de los alrededores de la ciudad. Avelina Poyatos, activista de la PAH en Vilafranca del Penedès, ha venido con su madre. “Hemos traído todo: la mochila, con cargadores, la comida, el saco de dormir…”, explica con entusiasmo. Y no es la única. Los activistas están dispuestos a ocupar la oficina hasta que la policía los desaloje. 300 personas luchando para resolver el caso de una persona. “Es algo muy grande, reconoce José Antonio, “es increíble porque hay gente fantástica que lo dan todo por ti”.

Advertisements

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s